En 1902, el inmigrante italiano Nicola Catena plantó su primer Malbec en Mendoza, Argentina, dando inicio a una historia que transformaría el vino argentino. Desde entonces, la familia Catena ha sido pionera: desde rescatar la antigua variedad Malbec y preservar selecciones ancestrales y biodiversas, hasta plantar viñedos a gran altura, donde nadie se había atrevido a plantar antes.
El trabajo visionario de Nicolás Catena Zapata estableció un nuevo estándar de calidad y demostró el potencial de la Argentina para producir vinos de nivel Grand Cru. Este legado continúa bajo el liderazgo de sus hijos y nietos.
Elegida como la Marca de Vino Más Admirada del Mundo en 2025 por Drinks International, Catena y la icónica Bodega Catena Zapata elaboran vinos que se destacan entre los mejores del mundo.